MEDITACIÓN DEL CHAKRA DEL CORAZÓN

Esta meditación del chakra del corazón es una técnica simple para liberar la tristeza y el miedo y para traer compasión y amor a tu vida.

Siéntate en una posición cómoda, ya sea con las piernas cruzadas en el suelo o en una silla. Siéntate alto con la columna recta, los hombros relajados y el pecho abierto. Inhale las palmas juntas y presione levemente los nudillos de los pulgares en el esternón al nivel de su corazón (debe sentir una pequeña muesca donde encajan mágicamente los nudillos). Respira lenta, suavemente y profundamente en el vientre y dentro del pecho. Suaviza tu mirada o cierra ligeramente los ojos. Deja ir cualquier pensamiento o distracción y deja que la mente se concentre en sentir cómo la respiración entra y sale de tu cuerpo. Una vez que la mente se siente quieta y quieta, enfoca tu atención a la ligera presión de los pulgares presionando contra tu pecho y sintiendo los latidos del corazón. Mantenga este enfoque de uno a cinco minutos.

A continuación, suelte suavemente las manos y frote las palmas, hasta que las sientas muy cálidas y energizadas. Coloca la palma derecha en el centro de tu pecho y la mano izquierda en la parte superior derecha. Cierra los ojos y siente el centro de tu pecho cálido y radiante, lleno de energía. Vea esta energía como una luz verde esmeralda, irradiando desde el centro de su corazón al resto de su cuerpo. Siente cómo esta energía fluye hacia los brazos y las manos, y fluye hacia el corazón. Quédate con esta visualización de uno a cinco minutos.

Después de sentirte completamente empapado de energía de chakra del corazón, suelte suavemente las palmas y gírelas hacia afuera con los codos doblados, los hombros relajados y el cofre abierto. Siente o visualiza la luz verde de la energía del amor que fluye de tus palmas hacia el mundo. Puede dirigirlo hacia seres queridos específicos en su vida o a todos los seres sintientes.

Para finalizar su meditación, inhale los brazos hacia el cielo, conectándose con el cielo, luego exhala y baja las palmas suavemente hacia el suelo, conectándote con la tierra. Tómate un momento o dos antes de continuar con el resto del día.

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies